Para que tu NAXE brille tanto como tú, siempre.
Nuestras piezas están fabricadas en acero inoxidable 304 con recubrimiento PVD de oro 18 quilates (o plateado / oro rosa, según la edición) — un proceso de alta tecnología que las hace resistentes, hipoalergénicas y duraderas. Aun así, como toda joya de calidad, el cuidado correcto es lo que marca la diferencia entre una pieza que se ve nueva por años y una que se opaca antes de tiempo.
Aquí tienes tu guía completa.
✨ Lo que SÍ debes hacer
- Guárdala correctamente. Cuando no la uses, consérvala en su estuche o caja original, separada de otras joyas para evitar rayones entre piezas.
- Límpiala con delicadeza. Usa un paño suave y seco (idealmente microfibra) para retirar el brillo natural de la piel o el polvo. Si necesita más limpieza, humedece el paño con un poco de agua tibia y sécala de inmediato.
- Sécala después del contacto con agua.
Si se moja —lluvia, manos húmedas, etc.— sécala enseguida con un paño suave. - Colócatela al final. Ponte tu pulsera NAXE como el último paso de tu rutina, después del perfume, las cremas y el maquillaje.
🚫 Lo que NO debes hacer
- Evita el contacto directo con perfumes, cremas y lociones. Los químicos de estos productos pueden opacar el recubrimiento con el tiempo.
- No la uses en la piscina, el mar o la ducha. El cloro y la sal son los mayores enemigos de cualquier recubrimiento metálico, incluso los de alta calidad.
- No la expongas a productos de limpieza del hogar. Detergentes, alcohol o cloro pueden dañar el acabado.
- Evita el contacto prolongado con sudor excesivo. Si vas a hacer ejercicio intenso, te recomendamos retirarla antes.
- No la frotes con materiales abrasivos. Nunca uses cepillos duros, esponjas ásperas ni productos de limpieza de joyería genéricos sin consultarnos antes.
💛 Sobre el recubrimiento PVD
El PVD (Physical Vapor Deposition) es un proceso de recubrimiento de alta tecnología que ofrece mayor durabilidad que el enchapado tradicional. Aun así, ningún recubrimiento es eterno: con los cuidados adecuados tu pulsera puede mantener su brillo por mucho tiempo, pero el contacto constante con agua, químicos o fricción acelerará su desgaste natural.